Y si, a veces el cansancio no está solo en el cuerpo…llega y se anida en ese lugar donde nace nuestro fuego y entusiasmo por vivir: El Alma
Y decir <<estoy muy estresado, muy cansado>> ya no es suficiente aún cuando duermes, descansas, intentas distraerte…ya vives en un estado de fatiga mental y física inexplicable.
Seguramente has llegado a ese límite que los neurólogos han llamado BURNOUT o «trabajador quemado»; un estado de agotamiento físico, emocional y mental crónico capaz de desconectarte de tu realidad creando frustración, impotencia, enojo y falta de interés de todo.
Yo me día a la tarea de investigar y encontrar información porque ya no era un tema de vitaminas, de horas por dormir y ni siquiera de masajes relajantes y vacaciones en la playa. Y encontré algo que para mi era nuevo y desconocido <<<burnout>>> mi ser completo (porque no era solo mi cerebro) estaba «quemado» wow y esto no se trataba solo por exceso de trabajo; NO ya se hablaba de un exceso de pensamientos, emociones y sentimientos; una rumiación mental con ciclos infinitos de pensamientos sin acción que habían mantenido mi sistema nervioso semi-activo durante días, meses y años. Venía consumiendo toda mi energía como si fuera una computadora en estado de espera eterna.
Había estado pensado demasiado!!!!! Mi cerebro estaba inflamado, cansado, nublado; inclusive durmiendo 9 horas… «Había quemado todas mis reservas»
Y te voy a ser muy sincera, el mayor problema que llegaba a mi mente es que estaba viviendo una vida demasiado alejada de lo que yo había proyectado y deseado. Acumulando emociones, responsabilidades, silencios, esfuerzos prolongados por sostener situaciones que ya no eran nutritivas para mi ser: el Alma se me rompió….y el cerebro ya no podía más.
En mi modo detective descubrí que la ciencia ya respalda la idea de que las personas no solo colapsan por periodos de estrés intenso; están colapsando por sentir demasiado y seguir planeando, ensayando escenarios, reescribiendo conversaciones en nuestras cabeza que nunca pasaran.
Aprendí varios antídotos que me ayudaron a seguir encontrando el hilito que me conectara a la vida: elegí mover más mi cuerpo, cantaba y escuchaba música feliz, me regalaba al menos 30 minutos al día bajo el sol, bañarme con chorros de agua fría, levantar los brazos y las piernas varias veces al día y más… son estas microinterrupciones físicas que rompen el ciclo de estática y le dan a tu corteza prefrontal la oportunidad de reiniciarse. Reactivar tu sistema de nervioso y que tu cuerpo sepa que se acabo el modo «espera eterna»
Todo empezo a cambiar y me quedo muy claro que el cerebro no necesita motivación: échale ganas, eres fuerte, no te rindas y todas esas frases bien intencionadas pero que parecen vacías cuando ya no tienes fuerza; tu cerebro necesita INTERRUPCIÓN, PAUSA Y UN RESETEO.
Aquí es donde encontré las Barras de Access y sin más explicación: la clave fue HACKEAR mi sistema nervioso con esas sesiones donde solo se trataba de acostarme mientras alguien más tocaba varios puntos en mi cabeza. No hay más, detener por completo el ciclo de pensamientos, ordenar mi mente, clarificar mis emociones y cambiar todos esos pensamientos crónicos que habían estado quebrando mi alma.
Así que si llevas mucho tiempo queriéndote adaptar, sosteniendo o esperando cambios que no llegan; esos momentos donde «sientas el Alma cansada» recuerda que no se te esta pidiendo que hagas más, se te esta pidiendo que vuelvas a ti y ese regreso es muy simple: detente, escucha y vuelve a tener espacio. Date la oportunidad de vivir la experiencia de Una sesión de las barras de access...60 minutos te regalaran claridad, espacio, ligereza y relajación total con efectos a largo plazo.
No hay prisa, no hay carreras, no estas llegando tarde a ningún lado. Tus tiempos son perfectos y siempre puedes volver a ti y crear una realidad diferente. TODO ESTA BIEN. Es tiempo de dejar de ignorarte y vivir con más coherencia entre quienes somos y lo que deseamos crear en esta vida. Que hoy todo llegue con facilidad, gozo y gloria para ti.